Desde Semana Santa, el equipo de P. no hace otra cosa que ganar. El viernes último con solvencia, seguro, firme... P. metió ocho puntos, cogió varios rebotes y, sobre todo, robó media docena de balones hurtándoselos al base contrario e iniciando fulgurantes contraataques. Vivimos, los padres, en un éxtasis constante... La cara de satisfacción que veíamos en los rostros de los padres de los otros equipos al comienzo de la temporada, se nos dibuja ahora a nosotros. Pero la victoria resulta siempre mucho menos poética y más difícil de contar, y hasta da un poco de vergüenza hacerlo. Y así le recuerdo a P.-y de paso a mí mismo- lo que dice Ramón Eder: "Cuando nos elogian tenemos que procurar (y no es fácil) no hacer el pavo real de ninguna de las maneras".
miércoles, 9 de mayo de 2012
El dulce camino de las victorias
Desde Semana Santa, el equipo de P. no hace otra cosa que ganar. El viernes último con solvencia, seguro, firme... P. metió ocho puntos, cogió varios rebotes y, sobre todo, robó media docena de balones hurtándoselos al base contrario e iniciando fulgurantes contraataques. Vivimos, los padres, en un éxtasis constante... La cara de satisfacción que veíamos en los rostros de los padres de los otros equipos al comienzo de la temporada, se nos dibuja ahora a nosotros. Pero la victoria resulta siempre mucho menos poética y más difícil de contar, y hasta da un poco de vergüenza hacerlo. Y así le recuerdo a P.-y de paso a mí mismo- lo que dice Ramón Eder: "Cuando nos elogian tenemos que procurar (y no es fácil) no hacer el pavo real de ninguna de las maneras".
martes, 8 de mayo de 2012
Música
Con tanta fea noticia de banqueros, bolsas, recesiones, derrota y miseria, no sabe uno dónde esconderse. Menos mal que, como decía Aute, queda la música...
Así que dejo aquí dos de nuestros últimos descubrimientos. Estos hallazgos los hacemos siempre por pura casualidad, y seguramente para la mayoría no serán, como para nosotros, cosa nueva, pues ya conocerán de sobra a estos artistas... Nosotros no habíamos escuchado nada de ellos hasta hace unos pocos días. Sin embargo, desde entonces los escuchamos una y otra vez, embelesados, y su música nos distrae de los banqueros, de las bolsas, las recesiones, las derrotas, la miseria......
lunes, 7 de mayo de 2012
No ye Quini
"No ye Quini, que ye negru", pintaron en las paredes de El Molinón, demostrando que uno puede ser racista y despreciable y saber hacer un calambur... Acababa de fichar el Sporting a Yekini, el delantero centro de la selección de Nigeria que había estado magnífico en el Mundial de Estados Unidos.
Nosotros lo vimos jugar aquí, una tarde dominical fría y ventosa, en el viejo Carlos Belmonte, desde una esquina del fondo norte... Marcó Yekini aquella despacible tarde de invierno uno de los tres goles con los que el Sporting venció al Albacete. Fue uno de los cuatro que hizo en los dos años que vistió esa camiseta. Efectivamente, no fue como Quini. Como a tantos otros, no le fue bien en Gijón, lo cual a veces más parece culpa del equipo que de esos jugadores que llegan con un gran cartel y acaban ensombrecidos en el banquillo o en la grada... Era un delantero centro grande, potente, hábil, goleador... Delantero centro pienso yo que es lo mejor que se puede ser en un campo de fútbol. Mi vocación más seria fue siempre esa: jugar al fútbol y con el nueve a la espalda. Sin embargo, pasó por nuestro equipo sin pena ni gloria.
Hoy acabamos de enterarnos de que ha muerto. Lo lamentamos verdaderamente. Ha muerto Yekini. ¡Viva Yekini y todos los delanteros centros, afortunados o no, del mundo!
viernes, 4 de mayo de 2012
El gafe
Defiende nuestra amiga T. que José Luis Perales es gafe. Hasta tal punto está convencida de ello, que si pronuncias su nombre se altera mucho, busca algo de madera que tocar y te conmina a no volver a decirlo en voz alta jamás. Como si se tratase del malvado Voldemort, ya saben, el de Harry Potter, al que todos llaman El-que-tú-ya-sabes o El-que-no-debe-ser-nombrado.
De todas maneras maneja nuestra amiga T. algunos argumentos para considerar a ese dulce cantautor un cenizo evidente y cierto. Cuenta que un día, cenando en un restaurante -T. sale mucho a cenar por ahí, y también a comer-, sonaba por el hilo musical uno de los discos de ese trovador conquense. Entonces, le solicitaron al camarero que les atendía que por favor cambiasen de música. Al parecer el hombre no puso pega alguna, pero, curioso, les preguntó el motivo de su petición:
-¿No les gusta José Luis Perales?- inquirió.
Tocando la mesa con desesperación, T. le dio la explicación:
-No se trata de eso. Es que es gafe.
El camarero se quedó unos segundos pensativo...
-Pues la verdad es que a mí siempre me ha gustado mucho y..., me ha ido tan mal en la vida...- y con la servilleta tristemente caída sobre el hombro, se marchó cabizbajo hacia la cocina.
El segundo argumento es otra conversación casual. Con la jefa de departamento del instituto.
-¿Por qué decís que J.L.P. -así se refiere T. a él- es gafe? Eso es una gran tontería.
Le relató T. entonces la historia del camarero desgraciado.
-Pues J.L.P. fue novio de una amiga mía...
-¿Y cómo le ha ido a esa amiga tuya?
-Pues..., la verdad es que hace años tuvo un accidente grave... Pero se recuperó... No se mató... Sólo se destrozó la cara...
Para que quieres más. T. dio un golpe en la mesa, pero no para ahuyentar el mal fario, sino para reafirmar esa idea suya y ahora, si está presente, no se le puede nombrar a ese cantante.
Bueno, a veces sí lo hacemos, para verla saltar en la silla y agarrarse a la mesa.
-El otro día hablaron en el telediario de J.L.P.(y lo pronunciamos con todas las letras)..., va a sacar disco...
-¡No lo nombres! -grita entonces T. sujetándose al filo de la mesa como si estuviésemos en mitad de un terremoto.
Hoy le he enseñado el siguiente vídeo, a pesar de su final un poco grueso, por lo que ahora se verá. Es como una terapia, para ver si se va curando de ese temor irracional a tan dulce e inocente cantor...
jueves, 3 de mayo de 2012
Un inspector en Andorra
Si alguien desea saber con claridad y fundamento lo que se ha hecho de la educación en nuestro país desde hace ya muchos años, con gobiernos de los hunos y los hotros -que escribiría Unamuno-, no tiene más que leer ESTA NOTICIA. En ella queda todo perfectamente explicado.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Colgando de un hilo (que no tardará en romperse)
Hoy bajará a 2ª el Sporting. Y si no es hoy, será el próximo fin de semana. El caso es que bajará.
Ayer estuve viendo el partido por la tele. Le habría gustado a uno estar El Molinón, aunque si nos hubiésemos encontrado en Asturias tampoco habríamos ido. No nos gustan las multitudes, nos manejamos mal entre el gentío, somos gente de rincón, solitarios, un poco misántropos... Pero qué emocionante escuchar a todo un campo cantar a su equipo cuando este juega de una modo deplorable, está perdiendo sin remedio y esa derrota supone el descenso seguro. En fin.
Dicen las matemáticas que aún no está todo perdido, y esa es una prueba, entre otras muchas, de que las matemáticas no son de fiar. Bajará nuestro equipo del alma -probablemente esta misma tarde-, pero nosotros, ajenos a las luchas olímpicas entre Madrid y Barça, seguiremos comiéndonos las uñas durante sus partidos, sean estos en la categoría que sean. Porque las fidelidades que uno forjó en la infancia nunca se traicionan.
Por esa misma razón, esta tarde me he ido a la librería y he comprado una novela que se titula La bufanda y que trata de las aventuras y desventuras de un seguidor del Sporting. La novela no sé cómo será, tal vez no valga mucho (la tildan de "divertidísima y bipolar", lo cual es inquietante) pero hoy he hecho esa compra como un acto simbólico. Para que conste.
martes, 1 de mayo de 2012
Los aforismos de Ramón Eder
Los aforismos son peligrosísimos. Algunos lo mismo que dicen una cosa, podrían decir la contraria, como calcetines que nos pusiésemos del revés; otros resultan ininteligibles; y en muchos de ellos, la distancia entre el tópico y la idea brillante, entre la banalidad y lo poético, entre el pensamiento pueril y el hallazgo, parece a menudo muy pequeña. En consecuencia, se trata de un género de riesgo. Por eso nos da tanta alegría habernos encontrado con un libro como este, La vida ondulante, de Ramón Eder, en el que esos peligros se sortean con naturalidad y magníficamente.
Es un libro muy pequeño, que cabe en la palma de la mano. Pero es profundo como un pozo del que siempre podemos sacar un agua clara y consoladora. Lo hemos llevado con nosotros muchas tardes por ahí, y lo hemos abierto por cualquiera de sus páginas, y en cada una de esas ocasiones, nos iluminó o dio alegría.
Dejo aquí algunas muestras:
"Leer es dejarse de tonterías".
"Los libros cuando son malos son muy caros, y cuando son buenos son una ganga".
"Cada vez que miramos el reloj perdemos un segundo de vida".
"La desdicha, más que con lo que nos acontece, tiene que ver con la manera de afrontarlo".
"Cuando se va la luz en casa, volvemos al siglo XIX".
"Dormir bien es tener solucionado un tercio de la vida".
"Acariciar purifica las manos".
"Todo está dicho, pero hay que volver a decirlo en la jerga de nuestra época".
"No sé si Dios existe, pero lo cierto es que insiste".
"La realidad no existe, pero no hay salvación, es como si existiera".
"Muchas veces he intentado echar raíces, pero siempre me lo han impedido las alas".
"Sonreír es vencer la ley de la gravedad".
"Reina en la vida un encanto inexplicable".
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