miércoles, 8 de febrero de 2017

Invierno en Úbeda hacia 2016 (El belenista)

Lunes, 2 de enero, 2017 (Más notas de la libretilla)

Desengaño de tener unas navidades blancas, pasadas por nieve. Al contrario, un sol rotundo y unos cielos azules, impecables... Decidimos aprovecharlos. Pasamos la mañana al lado del balcón, al sol, como gatos perezosos, leyendo, soñando.

Por la tarde salimos a dar un paseo. Acabamos ante las puertas de Santo Domingo. Entramos a ver, como cada año, el belén. A los cinco minutos nos abordó un señor muy atento, resuelto y parlanchín. Resultó ser el creador del belén, y se ofreció a guiarnos en la visita. Didáctica, tal vez un tanto prolija, tal vez un poco deslavazada, llena de referencias a un viaje que hizo ese guía hace años a aquellas tierras y a sus lecturas de los evangelios apócrifos ("que siempre leo en italiano", nos aclaró). Luego apareció una vieja amiga de A., que conocía al guía ("Ha sido el pediatra de mis hijos", nos explicó. Y nos avisó: "En cualquier momento, nos suelta una cita en alemán. Es una costumbre suya". Efectivamente, lo hizo). Poco menos que la obligó, a ella y a su marido, a unirse a la tournée

De vuelta en casa, dos citas del libro de Pujol:

¿Quiénes somos? La mejor respuesta sería: aquellos que queremos ser.

Hay que ser muy infeliz para admirarse a sí mismo.

Martes, 3 de enero

Día de visitas. A M. , que se mantiene lúcida y más o menos firme con más de noventa años; a los tíos de A.; y a la librería. Compramos el último libro de Ramón Andrés, ese sabio tan ameno. La librera nos alaba el gusto. Charlamos con ella de la visita que hizo a Albacete el editor de Nórdica, que es oriundo de Sabiote, y se conocen...
Por la noche salimos a tomar unas cervezas con L. En el nuevo bar de R. Cervezas y tapas. A la vuelta, saludamos a su gato que, al contrario que el de N. y JA., es un gato sociable y educado. Eso sí, con unos modos aristocráticos. El gato de L. es un gato versallesco. Huele las mierdas y basuras que deja en  la calle la gente con un porte de gran marqués...

Miércoles, 4 de enero

Días gris y blando, templado y sin viento. Todo parece anunciar la lluvia, pero la lluvia no llega.  Comida vegetariana con N. y JA. Nosotros, sin embargo, a las lentejas, a las que F. ha echado nabo, apio, zanahoria, judías y no sé cuántas verduras más, les añadimos unos choricillos fritos...

A la de la sobremesa, el día continúa igual: quieto, inmóvil, impasible... Pasamos la tarde en el sofá. 

Por la noche bajamos a cenar a un bar del Real. El bar está lleno pero las calles vacías. Voy con mi sombrero elegante, el de las dos tallas más grande. El día de nochevieja, me cuenta J. cuando pasamos por  la plaza de Andalucía, donde la Torre del Reloj, organizó el ayuntamiento las campanadas en ese lugar. Solo acudieron trece personas. Tres del pueblo y el resto forasteros, incluido un norteamericano.

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